Asignación

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La asignación es el proceso de distribución de permisos de emisión a las entidades cubiertas en un sistema de comercio de emisiones. Hay dos opciones básicas para la asignación: los permisos de emisión pueden ser regalados (asignados libremente) o vendidos, a menudo mediante subasta. Como los permisos de emisión tienen un valor, el proceso de asignación se rige por normas que garantizan su distribución justa. Un proceso sencillo, transparente y creíble facilita esta parte políticamente controvertida del funcionamiento de un sistema de comercio de emisiones.

Hay dos métodos habituales en el contexto de la asignación gratuita de permisos de emisión: el grandparenting y el benchmarking. Con el grandparenting, las entidades cubiertas reciben permisos de emisión en función de sus emisiones históricas en un año o periodo base. El grandparenting tiende a aumentar la viabilidad política del comercio de emisiones, ya que evita los elevados costes iniciales para los sectores cubiertos. Sin embargo, como método de asignación, el grandparenting tiende a recompensar a los emisores históricos y requiere disposiciones adicionales para los nuevos participantes (es decir, las instalaciones emisoras que se incorporan al sistema después de su establecimiento inicial). El otro método es la asignación por punto de referencia (benchmarking), en la que los permisos de emisión se asignan en función de indicadores de rendimiento. El benchmarking premia a las instalaciones eficientes y puede asimilar más fácilmente a los nuevos participantes. Las normas de asignación pueden ajustarse para dar sólo una parte de los derechos de forma gratuita, pero en cada caso, un sistema debe tener datos fiables sobre las emisiones y fórmulas claras de asignación para los sectores y/o instalaciones.

La venta de permisos de emisión, normalmente mediante subasta, tiene la ventaja de reflejar la necesidad real de permisos de las instalaciones y da a las entidades cubiertas la misma oportunidad de comprar permisos. Además, permite obtener ingresos para el regulador que pueden destinarse a otras medidas para hacer frente al cambio climático. Las subastas, que a veces se denominan formación del mercado primario, se realizan generalmente mediante subastas estáticas "a ciegas" o "en pliego cerrado", en las que todos los licitadores pujan una vez y pagan el mismo precio; o mediante subastas dinámicas "en reloj ascendente", en las que cada licitador paga lo que más se aproxima a lo que está dispuesto a pagar, según se revela a través de múltiples rondas. Estos procesos y sus variaciones fomentan el descubrimiento transparente de los precios de los permisos de emisión en función de la demanda de las entidades cubiertas. El diseño de las subastas y las normas de participación pueden contribuir a evitar la manipulación mediante comportamientos colusorios de grupos de licitadores y a limitar el poder de mercado de los grandes compradores individuales.

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